- Control de espuma en procesos químicos de reacción y mezcla.
- Eliminación de espuma en la industria textil durante el teñido y acabado.
- Prevención de espuma en la fabricación de ácidos.
- Optimización en lavado industrial y de botellas, evitando reboses.
- Estabilización en la industria papelera durante pulpeo, blanqueo y formación.
- Mejora de procesos en tratamiento de aguas residuales.
- Control de espuma en separación de fluidos en petróleo y gas.
- Aplicación en procesos acuosos con agitación intensa o turbulencia.
- Uso en sistemas ligeramente ácidos o neutros gracias a su rango de pH (4,0–7,0).
- Integración en procesos industriales continuos que requieren máxima eficiencia.
Descripción
El Antiespumante I30 es un aditivo antiespumante especializado formulado a base de compuestos siliconados, en el cual una matriz de dimetilpolisiloxano incorpora aditivos hidrofóbicos y emulsionantes no iónicos, proporcionando una acción altamente eficiente en el control y prevención de la espuma en sistemas acuosos. Su mecanismo de acción se fundamenta en la migración rápida hacia la interfase aire-líquido, donde reduce la tensión superficial y provoca la coalescencia de burbujas, asegurando tanto la eliminación inmediata de la espuma superficial como la liberación del aire atrapado en el medio líquido.
Esta doble funcionalidad resulta esencial en procesos industriales que requieren continuidad operativa, calidad en el producto final y reducción de pérdidas asociadas a la formación de espuma. Desde el punto de vista técnico, el producto se presenta como un líquido blanco viscoso, con un contenido de sólidos totales en el rango de 27 a 34% a 100 °C, lo que indica una elevada concentración de fase activa. Su viscosidad, comprendida entre 500 y 2000 cP a 25 ± 2 °C, asegura un equilibrio entre facilidad de manipulación y estabilidad de dispersión en los sistemas de aplicación.
El rango de pH entre 4,0 y 7,0 le otorga compatibilidad con diversos medios, permitiendo su incorporación en procesos químicos, acuosos y de naturaleza ligeramente ácida o neutra sin comprometer la estabilidad del sistema. En términos de desempeño, las pruebas bajo condiciones dinámicas muestran un resultado sobresaliente en control y desaparición, evidenciando su capacidad de respuesta bajo condiciones de alta turbulencia. Su dosificación recomendada, situada en un rango de 50 a 150 ppm, permite optimizar su uso en función de la severidad de la formación de espuma, garantizando máxima eficiencia con un consumo controlado del producto.
En cuanto a sus aplicaciones, el Antiespumante I30 presenta un espectro amplio que abarca la industria química en general, donde asegura procesos de reacción y mezcla estables; la industria textil, en la que previene problemas de formación de espuma en procesos de teñido y acabado; la fabricación de ácidos, donde facilita la continuidad de operaciones críticas; los procesos de lavado industrial y lavado de botellas, evitando reboses y pérdidas de eficiencia; la industria papelera, en la que mejora la estabilidad en las etapas de pulpeo, blanqueo y formación de papel; el tratamiento de aguas residuales, contribuyendo a una clarificación y filtración más eficaces; y la industria de petróleo y gas, en la que controla espuma en sistemas de separación y manejo de fluidos.
Gracias a estas propiedades y su diseño versátil, el Antiespumante I30 se posiciona como una herramienta técnica de gran valor para los sectores industriales que buscan mejorar la eficiencia productiva, la estabilidad operativa y la calidad final, combinando facilidad de aplicación, compatibilidad química y una durabilidad prolongada en servicio.





















